Él tiene treinta años, vive solo en un apto que su mamá le ayuda a pagar. Sobrevive de ser freelance y por eso se muere de hambre. Tiene una perra. Siempre quiso ser músico pero no tiene ni el oído ni la voz. Es abstencionista por convicción aunque ha votado convencido por sus amigos y sin saber bien ni por quien, lo hizo cuando era muy joven para si quiera saber que lo que hacía era estúpido. No ve ni lee noticias pero a veces se ve obligado a hablar de actualidad con las pocas personas con las que habla. No le gusta leer pero le gusta comprar libros. Le da miedo hablar con la gente, pero se enamora de todas las chicas que ve. Toma Omeoprazol, Fluoxetina, Ibuprofeno. Le fascina la cerveza. Pasó por cinco carreras. Le tiene pesar a todos los perros que ve. Ve mucha tv. Cuando está nervioso pone su dedo en la oreja. Le encantan los videojuegos y comer salsas crudas. Tiene gafas y se hecha gotas de lágrimas artificiales para humedecer sus ojos, lo hace impulsivamente. Le molestan ciertos ruidos, tan solo no los puede soportar, le llegan a los nervios. Sus amigos lo alaban y se siente identificado con Leopoldo. No quiere trabajar fijamente en algo, por miedo a perder su inspiración. Quizá si no se dedica a ser cantante pueda ser poeta.
Ella era una persona de esas que prefieren huir de todo. Quizá por ser mujer eran pocos los que se habían dado cuenta de que tan cobarde era, pero lo cierto es que por estar todo el tiempo escondida en sus propias cosas no eran muchos los que se interesaban por llegar a conocerla profundamente. Que buscara estar sola, sin embargo, no significaba que disfrutara de la soledad. Lo que sucedía era que en su aislamiento no había nadie que la obligara a confrontar sus problemas. No es que andar en compañía de la gente signifique que los demás te estén echando en cara tus propíos problemas todo el tiempo. Pero para ella ambas cosas sí estaban relacionadas. De alguna manera siempre lograba sentirse aludida cuando hablaban mal de los demás y excluida cuando se hablaba bien de ellos. De esta forma sentirse incomoda en una conversación casual le resultaba inevitable. Por todo esto, ella, una persona que, como todas las demás, se había visto viviendo una vida que no terminaba de entender, se h...
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