-Tenía tantas ganas de verte- dije. -Yo también tenía muchas ganas de verte a ti - dijo Sumire-. Despues de dejar de verte lo comprendí todo muy bien, a la perfección. Lo vi tan claro como si todos los planetas de mutuo acuerdo, se hubiesen alineado uno junto al otro. Que te necesito de verdad. Que tú eres una parte de mí, que yo soy una perte de ti. Oye, creo que en algún lugar (no se dónde, en alguna parte) he degollado algo. Con el cuchillo afilado y el corazón de piedra, Simbólicamente, como cuando hacían las puertas en China. ¿Entiendes lo que te estoy diciendo? -Creo que sí. -Ven a buscarme. p. 245 Haruki Murakami Sputnik, mi amor TUSQUETS editores 2nda ed. 2005
Pequeños escritos personales