Últimamente me preocupa definir qué es la espiritualidad del hombre. Se supone que no tienen nada que ver con lo mental, con el aprender o el conocer, no exactamente. Sino que es probable que esté relacionado con la sabiduría. Es más sabio buscar el bien que retar al mal. Las cosas no son buenas o malas en sí mismas. Lo que hoy podríamos denominar malo es todo aquello que ahoga nuestros espíritus causándonos depresión. Algunos nos quieren hacer creer que la depresión es más digna, más elegante que la felicidad y que la tranquilidad. Se supone que la depresión te obliga a cuestionar el mundo mientras que la felicidad sólo te causa complacencia. Pero en mi experiencia he podido observar que es la sensación de bienestar la que permite -hoy en día- producir. Hoy estuve experimentando con la idea de dibujar por gusto sin la obligación de ser perfecta, sino con la intensión de capturar poco a poco aquello que me atrae de una imagen. Sin buscar imposiciones sino intentando observar y capturar...
Pequeños escritos personales